La artritis es la existencia de inflamación en las articulaciones, es decir, el área donde dos huesos se encuentran. Provoca dolor, hinchazón, rigidez y pérdida de movilidad en la articulación afectada. Si solo afecta a una articulación se llama monoartitis, cuando son 2 o 3 recibe el nombre de oligoartritis y si afecta 4 o más simultáneamente, se denomina poliartritis.

Si bien existen más de cien tipo de artritis, las más comunes son:

  • Artritis gota o pseudogota
  • Artritis reumatoide
  • Artritis infecciosa
  • Artritis psoriásica
  • Artritis reactiva
  • Artritis neuropática

Pues bien, nuestros Tribunales han venido concediendo la incapacidad permanente ante esta patología. Veamos:

En cuanto al otorgamiento de una incapacidad permanente total, debe estarse a las limitaciones funcionales que presente cada trabajador en relación a la existencia de artritis y a las exigencias de su actividad habitual.

Por ejemplo, los tribunales han reconocido una incapacidad permanente total a un albañil por padecer artritis psoriásica, anquilosis de carpos, episodios de artritis de codos, rodillas y tobillos, clínica que le limita para desempeñar tareas que impliquen esfuerzo físico o requieran destreza manual, requerimientos habituales en la profesión que ejerce.

Del mismo modo, se reconoce una incapacidad permanente total a un trabajador que padece artritis psoriásica, con afectación de manos, ya que no resulta razonable que con este padecimiento esté manipulando alimentos para el consumo de terceros, cuando su profesión habitual es pescadero.

En consecuencia, suele otorgarse una incapacidad permanente total cuando la profesión habitual requiera habilidad con las manos o deambulación continuada y la artritis afecte a las manos y/o a las extremidades inferiores.

En cambio, la incapacidad permanente absoluta se otorga cuando se padecen varias patologías graves, entre ellas artritis. Se entiende que la artritis, incluso con deformación articular, no es una enfermedad que por sí sola inhabilite de manera plena para el ejercicio de toda profesión u oficio.

Así pues, se reconoce la incapacidad permanente absoluta a un trabajador que presenta artritis psoriásica, conjuntamente con cardiopatía isquémica y enfermedad de tres vasos con implantación de 3 stents, por entender que dicha patología impide al trabajador realizar con rendimiento y eficacia las tareas esenciales del quehacer laboral.