La insuficiencia cardiaca se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre al resto del cuerpo.

Los principales síntomas de esta dolencia son: disnea, ortopnea, fatiga, edema, oliguria, aumento de peso, debilidad y desmayos.

La causa más común es la enfermedad coronaria y la hipertensión arterial, pero existe un gran número de enfermedades del corazón que pueden causar una insuficiencia cardíaca.

La insuficiencia cardíaca suele ser una afección crónica, aunque algunas veces se puede presentar repentinamente. Cuando los tratamientos no funcionan, la insuficiencia cardíaca ha devenido en grado terminal y debe realizarse un trasplante de corazón.

Los tribunales acuden a la valoración funcional de las insuficiencias cardiacas de la New York Heart Association (NYHA), que valora la actividad física del paciente con insuficiencia cardiaca, en base a la valoración de la presencia y severidad de la disnea:

  • Clase funcional I: Actividad habitual sin síntomas.
  • Clase funcional II: El paciente tolera la actividad habitual, pero existe una ligera limitación de la actividad física, apareciendo disnea con esfuerzos intensos.
  • Clase funcional III: La actividad física que el paciente puede realizar es inferior a la habitual, está notablemente limitado por la disnea.
  • Clase funcional IV: El paciente tiene disnea al menor esfuerzo o en reposo, y es incapaz de realizar cualquier actividad física.

También se tiene en cuenta la fracción de eyección, que mide la disminución del volumen del ventrículo izquierdo del corazón en sístole, con respecto a la diástole.

Cuando la profesión habitual del trabajador requiera realizar esfuerzos, lidiar con situaciones estresantes o sometimiento a tensiones emocionales, los tribunales reconocerán el grado de incapacidad permanente en grado total.

En cambio, la incapacidad permanente absoluta se atribuirá cuando la insuficiencia cardiaca se presente unida a otras dolencias cardiacas y exista posibilidad de muerte súbita.

Asimismo, se otorgara la incapacidad permanente en grado absoluta cuando el grado de insuficiencia cardiaca sea totalmente incompatible con cualquier actividad que exija esfuerzo por presentar disnea en reposo, ya que imposibilitara la realización de trabajos sedentarios, así como los desplazamientos diarios al trabajo. Se otorgará también este grado de incapacidad cuando la fracción de eyección sea inferior al 40% o se presenten otras enfermedades relevantes.